Primera obra publicada de Hernán Luzuriaga, se caracteriza por un lenguaje sencillo y claro, mediante el cual pinta la sociedad argentina en simples pinceladas. La obra navega entre dos aguas: la autobiografía y el registro de la ficción. La necesidad de dar testimonio de una vida, no importa qué tan anodina o insignificante sea, es el impulso que guía a su autor. La primera encierra el peligro de agotarse en la mera confesión, la segunda invita a apoyarse en una tradición, a elegir los precursores y una forma de contar.

Martín Paredes, alter ego del autor, es el protagonista de un viaje que abarca los últimos 40 años de historia argentina. El resultado del periplo es un aprendizaje, en primer lugar sobre su propio deseo, y el puerto de arribo, la melancolía, por lo que uno quiso ser y no fue, por el mundo soñado que quizás nunca sea. La impronta costumbrista es imputable a la temprana fascinación del autor por la obra de Manuel Puig y les cabe a los lectores juzgar si la apuesta estética pasa la prueba o no.

Abundan aquí las citas textuales, algunas apócrifas y otras auténticas, tomadas de diversas fuentes (la historia de la psiquiatría, Jorge Luis Borges, Edmund White) y también las alusiones a las "vacas sagradas" del panteón local, que el lector podrá intuir. Hernán Luzuriaga, al igual que un cazador furtivo, se apropia de aquellos relatos que lo fascinaron, los reelabora y los hace pasar como propios, mediante el recurso a los artificios de la literatura.

Algún día despertarás / Autor: Hernán Luzuriaga

$1.260,00
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Primera obra publicada de Hernán Luzuriaga, se caracteriza por un lenguaje sencillo y claro, mediante el cual pinta la sociedad argentina en simples pinceladas. La obra navega entre dos aguas: la autobiografía y el registro de la ficción. La necesidad de dar testimonio de una vida, no importa qué tan anodina o insignificante sea, es el impulso que guía a su autor. La primera encierra el peligro de agotarse en la mera confesión, la segunda invita a apoyarse en una tradición, a elegir los precursores y una forma de contar.

Martín Paredes, alter ego del autor, es el protagonista de un viaje que abarca los últimos 40 años de historia argentina. El resultado del periplo es un aprendizaje, en primer lugar sobre su propio deseo, y el puerto de arribo, la melancolía, por lo que uno quiso ser y no fue, por el mundo soñado que quizás nunca sea. La impronta costumbrista es imputable a la temprana fascinación del autor por la obra de Manuel Puig y les cabe a los lectores juzgar si la apuesta estética pasa la prueba o no.

Abundan aquí las citas textuales, algunas apócrifas y otras auténticas, tomadas de diversas fuentes (la historia de la psiquiatría, Jorge Luis Borges, Edmund White) y también las alusiones a las "vacas sagradas" del panteón local, que el lector podrá intuir. Hernán Luzuriaga, al igual que un cazador furtivo, se apropia de aquellos relatos que lo fascinaron, los reelabora y los hace pasar como propios, mediante el recurso a los artificios de la literatura.