Estudio introductorio: Raúl Serrano Sánchez (Área de Letras de la Universidad Andina Simón Bolívar, Sede Ecuador)

¿Por qué decir que Kafka está tan presente en las vanguardias latinoamericanas? Primera afirmación: La gran ruptura de Kafka es tan simple como extraordinaria. Mantiene al héroe de la aventura decimonónica en la estructura de la "novela desencantada", la que reinará y se consolidará a partir de la primera carnicería humana, evidencia atroz de la descomposición burguesa. Joseph K no aprende, no crece, no logra superar un solo obstáculo y su presencia frustrante hace fracasar la posibilidad de historia. El "Sacrificio" del placer de narrar, en pos de describir lo nuevo. K no es Stavrogin, no es Raskólnikov, va más allá, vaga por la estructura de la novela del siglo XX sin poder interactuar. Kafka lleva hasta las últimas consecuencias la semilla del Idiota, el príncipe Liev Nikolaievich Mishkin, y rinde así, su mejor homenaje a Dostoyevski, ese gran asesino de la novela de aprendizaje.

Segunda afirmación: En Latinoamérica la novela decimonónica es un bebé herido de muerte. La profundización de este genial y sencillo procedimiento kafkiano no sólo se multiplica y se perfecciona hasta lo indecible en la vanguardia de estos pagos, sino que a diferencia de la marginalidad kafkiana, lo hace ocupando el centro de la escena, revolucionando y extendiéndose por todo el continente.

En la próxima contratapa habría que pensar: ¿Cómo incide en este primer movimiento de la vanguardia latinoamericana, la impronta ofensiva del "realismo social" estalinista luego de las reaccionarias purgas del '29?

Para pensar y redescubrir estos textos constitutivos de nuestra literatura, presentamos a nuestros lectores el tercer libro de la colección vanguardias latinoamericanas, la novela Vida del ahorcado (1932), más una recopilación de cuentos publicados en distintas revistas, del escritor ecuatoriano Pablo Palacio.

Dice el escritor y crítico ecuatoriano Raúl Serrano Sánchez en el trabajo introductorio de este libro: "Un hombre políticamente comprometido como Palacio, sabe que esa "actitud" no es la que quiere para sí en tanto creador y militante, tampoco es en la que cree, a pesar de que, desde la orientación stalinista, los escritores debían ser "ingenieros de almas" con un libreto preestablecido por el partido y el Estado. Pero Palacio, desde su antiromanticismo e iconoclastia –el intelectual, el fabulador– es esa suerte de bufón moderno que asume la condición del loco que en los medios aristocráticos de la Edad Media, en Europa, decía las verdades con una libertad insolente.".

Vida del ahorcado (novela subjetiva) y relatos escogidos / Autor: Pablo Palacio

$1.650,00
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Estudio introductorio: Raúl Serrano Sánchez (Área de Letras de la Universidad Andina Simón Bolívar, Sede Ecuador)

¿Por qué decir que Kafka está tan presente en las vanguardias latinoamericanas? Primera afirmación: La gran ruptura de Kafka es tan simple como extraordinaria. Mantiene al héroe de la aventura decimonónica en la estructura de la "novela desencantada", la que reinará y se consolidará a partir de la primera carnicería humana, evidencia atroz de la descomposición burguesa. Joseph K no aprende, no crece, no logra superar un solo obstáculo y su presencia frustrante hace fracasar la posibilidad de historia. El "Sacrificio" del placer de narrar, en pos de describir lo nuevo. K no es Stavrogin, no es Raskólnikov, va más allá, vaga por la estructura de la novela del siglo XX sin poder interactuar. Kafka lleva hasta las últimas consecuencias la semilla del Idiota, el príncipe Liev Nikolaievich Mishkin, y rinde así, su mejor homenaje a Dostoyevski, ese gran asesino de la novela de aprendizaje.

Segunda afirmación: En Latinoamérica la novela decimonónica es un bebé herido de muerte. La profundización de este genial y sencillo procedimiento kafkiano no sólo se multiplica y se perfecciona hasta lo indecible en la vanguardia de estos pagos, sino que a diferencia de la marginalidad kafkiana, lo hace ocupando el centro de la escena, revolucionando y extendiéndose por todo el continente.

En la próxima contratapa habría que pensar: ¿Cómo incide en este primer movimiento de la vanguardia latinoamericana, la impronta ofensiva del "realismo social" estalinista luego de las reaccionarias purgas del '29?

Para pensar y redescubrir estos textos constitutivos de nuestra literatura, presentamos a nuestros lectores el tercer libro de la colección vanguardias latinoamericanas, la novela Vida del ahorcado (1932), más una recopilación de cuentos publicados en distintas revistas, del escritor ecuatoriano Pablo Palacio.

Dice el escritor y crítico ecuatoriano Raúl Serrano Sánchez en el trabajo introductorio de este libro: "Un hombre políticamente comprometido como Palacio, sabe que esa "actitud" no es la que quiere para sí en tanto creador y militante, tampoco es en la que cree, a pesar de que, desde la orientación stalinista, los escritores debían ser "ingenieros de almas" con un libreto preestablecido por el partido y el Estado. Pero Palacio, desde su antiromanticismo e iconoclastia –el intelectual, el fabulador– es esa suerte de bufón moderno que asume la condición del loco que en los medios aristocráticos de la Edad Media, en Europa, decía las verdades con una libertad insolente.".